Tiempos pedagógicos y Conformación de grupos.

En nuestro proyecto la jornada de cuatro horas se divide en dos períodos bien diferenciados.

En las primeras dos horas y media las actividades parten de la iniciativa de cada docente quien propone la actividad a grupos de edades homogéneas y en la hora y media restante las actividades son de carácter opcional y a las mismas concurren niños de diferentes edades.


img       img

Esta división de los tiempos contempla por un lado el necesario agrupamiento de acuerdo a las edades cronológicas cuando se trata de propuestas que tienen que ver con la etapa evolutiva de los niños, y por otro, la enormidad de instancias en que la integración de edades enriquece y optimiza el acto educativo.

Buscamos un equilibrio entre la necesaria homogeneidad en el momento de trasmitir conocimientos sistematizados y la posible heterogeneidad en la conformación de los grupos, entendida como la forma más adecuada para facilitar experiencias educativas que el niño pueda vivir de acuerdo a sus particularidades.

img       img

Esta organización de los tiempos plantea una alternativa con relación a la organización habitual en la cual las actividades que la escuela propone al niño, son esencialmente colectivas participando en las mismas simultáneamente todos los niños.

img       img

Con la combinación diaria de actividades pautadas y opcionales se logra que el niño, que en sus clases despierta determinadas inquietudes, genera curiosidad por diferentes temas, encuentre luego en el tiempo de opción la posibilidad de tomar de las experiencias colectivas aquellos elementos que le permitan transformarlas en experiencias individuales, integrándose nuevamente al colectivo desde una individualidad enriquecida.

img       img

Queremos destacar que el dispositivo permanece invariable a lo largo del año pudiendo los niños identificar las actividades que tienen cada día, los horarios, los salones en los que se desarrollan y los docentes con los cuales compartirán cada actividad.

 

Espacios pedagógicos

En nuestro proyecto no hay un salón asignado a cada grupo, por lo cual los niños no permanecen las cuatro horas de clase en un mismo espacio. Los espacios educativos se encuentran acondicionados para las diferentes actividades y los niños rotan utilizando en el curso de la semana la totalidad de los mismos.

Consideramos que la arquitectura escolar habitual, basada en los salones de clase como espacios privilegiados, en los cuales la permanencia de los niños y docentes representa más del 80% de su tiempo escolar, compartimenta y aísla reduciendo las experiencias comunes, tanto entre los niños como entre los maestros, hecho que empobrece los vínculos.

img       img

En nuestro proyecto, el salón no es para el grupo sino para la actividad y en el acondicionamiento de los mismos se toma en cuenta el tipo de materiales que se utilizará durante la actividad, la posibilidad de una distribución variable del mobiliario, el tamaño más adecuado para el desplazamiento de los niños, entre otros factores.

Los niños van rotando en la medida en que cambia la actividad y en estos espacios son recibidos por los diferentes docentes, los que sí permanecen en las salas.

img       img

Buscamos que los espacios estén en función de la actividad y no la actividad en función del espacio, optimizando el trabajo de los docentes y las condiciones de trabajo de los niños.

img       img

img      img